viernes, 5 de septiembre de 2008

Champagne, chocolates y saliva

Continuando con la serie "mezclas"...me quedo con ésta: Champagne, chocolate y saliva. Exquisita. Una semana...

lunes, 1 de septiembre de 2008

Mezclas y más mezclas

Una mezcla impensable que, sin embargo, permanecerá en mi memoria.

martes, 26 de agosto de 2008

Pink Floyd - Wish You Were Here

Me gusta tanto esta canción...gracias por "descubrírmela". Ahora yo te la dedico.

domingo, 10 de agosto de 2008

Un lugar en el mundo

¿Cómo se hace para huir de ese lugar al que has salido huyendo? Quizás sea que aún no he encontrado mi lugar en el mundo y tarde o temprano he de ir en su busca.
De momento sigo encerrada en la cárcel de mi mente y ni siquiera de ahí puedo escapar.

Hoy me he vuelto a refugiar en la soledad...la necesitaba.

¿Me estaré convirtiendo en un ser "asocial"? ¿O es que siempre lo he sido y acabo de tomar conciencia de ello?


domingo, 27 de julio de 2008

Libertad

Hoy descalzaré mis pies durante días y días sin tener que escuchar en cada uno de mis pasos: ¡tienes los pies helados, cálzate!
Serán días de libertad absoluta, empezando por desnudar mis pies...

viernes, 25 de julio de 2008

Despertares

Mis presentimientos se han hecho realidad, están a punto de hacerse o quizás todo esté ocurriendo en este momento.
La sensación de algo que quema dentro de mí y que no puede apagarse con nada es tan terrible, tan desgarradora, tan destructiva...

Quisiera estar sola -hoy más que nunca- para poder dejar salir el grito que lucha por desenmarañarse de mi interior.

Quizás, al fin y al cabo, todo sea culpa mía. Crear un mundo ideal nunca es buena idea, porque tarde o temprano despiertas y te das cuenta de que todo ha sido un sueño, un largo y profundo sueño que al abrir los ojos te muestra la difícil realidad, la verdadera realidad.

martes, 22 de julio de 2008

Presentimientos

Ilustración: Ingrig Baars
Presentir es tener la intuición de que algo va a suceder; es sentir algo antes de que realmente ocurra. Y por eso mismo, porque se trata de sentimientos, tendrían que estar siempre relacionado con la parte buena que estos esconden. Por eso, los presentimientos tendrían que ser delicados, intensos y sobre todo agradables. Sería como abrir de par en par la puerta de todo lo bueno, ese momento en el que se diera rienda suelta a nuestros mejores sentimientos. Sin embargo, mucho me temo, que cuando alguien dice: "lo presiento", realmente está diciendo que algo desafortunado deambula de un lado a otro de nuestra existencia.

Yo hoy tengo ese presentimiento carente de dulzura; me acompaña desde hace días. Ojalá pudiese deshacerme de él.