Hay un proverbio chino que dice:"El miedo llamó a la puerta. La confianza contestó: ¿quién es? Y el miedo desapareció".
Pero ¿es realmente tan fácil deshacerse de los temores? Aunque quizás la pregunta más apropiada sería si confiar en alguien nos resulta una labor sencilla...
Tener miedo a lo desconocido siempre ha sido más fácil que confiar en todo aquello que se escapa de nuestros dominios. Somos débiles y en cierto modo, y aunque parezca incongruente, el miedo nos protege de lo que no conocemos de la misma forma que un paraguas nos protege de la lluvia.
Y sin embargo a mí siempre me ha gustado sentir las gotas de lluvia en mi cara.



